domingo, 13 de agosto de 2017

La mecha del racismo prende en los EEUU de Trump

Tres muertos en Charlottesville (Virginia) en una jornada de violencia por una manifestación de supremacistas blancos. Críticas bipartidistas al presidente por su negativa a condenar expresamente a neonazis y extrema derecha

EL PERIÓDICO  -  Idoya Noain  -  13/08/2017 a las 11:14 CEST

La violencia racista ha estallado con toda su fuerza en los Estados Unidos de Donald Trump, un país donde las nuevas generaciones del Ku Klux Klan se han quitado la capucha y los neonazis marchan exultantes y con orgullo, arropados por otros estadounidenses organizados en milicias mientras, con representantes de la derecha radical en su equipo, el presidente se resiste a distanciarse claramente de esos grupos.

Este sábado tres personas han muerto en Charlottesville (Virginia) en una caótica y violenta jornada provocada por la convocatoria de una manifestación de extrema derecha, a la que han respondido contramanifestantes. Una de las muertes, la de una mujer de 32 años, se ha producido cuando un coche ha arrollado a algunos de esos contramanifestantes, dejando también 19 heridos, que se suman a otros 14 lesionados en los enfrentamientos. Las otras dos muertes han sido consecuencia del accidente de un helicóptero de la policía que seguía desde el aire las protestas.

El ataque con el coche ha sido intencionado según algunos testigos y los indicios a los que apuntan los vídeos, reminiscentes de las imágenes de atentados en Niza o Londres. Por él ha sido detenido y acusado de cargos que incluyen el de asesinato en segundo grado un joven de 20 años de Ohio, James Alex Fields Jr. Y el Departamento de Justicia ha empezado a investigar como un caso de derechos civiles.

Manifestantes vuelan por los aires cuando un vehículo arrolla a un grupo que se manifestaban en contra de los blancos-nacionalistas en Charlottesville. / RYAN M KELLY

La condena de Trump

Trump ha condenado los hechos pero tanto sus mensajes en Twitter como sobre todo la declaración que ha hecho desde Bedminster (Nueva Jersey) han sido ampliamente criticados. Al hablar ante la prensa el presidente ha condenado “en los términos más contundentes posibles esta atroz muestra de odio, intolerancia y violencia” pero la ha atribuido en dos ocasiones a “muchos bandos”. Y esa equidistancia, y el hecho de que en ninguno de sus mensajes haya denunciado directamente a los grupos racistas, le ha granjeado un aluvión de críticas, incluso desde su propio partido.

Entre los republicanos, el senador Marco Rubio ha escrito en Twitter que “es muy importante para la nación oír al presidente describir los hechos de Charlottesville como lo que son, un ataque terrorista de supremacistas blancos”.

La congresista Ileana Ros-Lehtinen también ha usado la red social para escribir que “los supremacistas blancos, los neonazis y los antisemitas son la antítesis de nuestros valores americanos” y asegurar que “no hay ‘otros bandos’ en el odio y la intolerancia”. Y el senador Orrin Hatch ha reclamado “llamar al diablo por su nombre” y ha añadido: “Mi hermano no dio su vida combatiendo a Hitler para que las ideas nazis se queden sin oposición aquí en casa”.

La tibieza de Trump reabre para él un frente que ya le persiguió en campaña: su negativa a distanciarse claramente de los grupos de supremacistas y nacionalistas blancos que respaldaron su candidatura. Uno de los líderes de esos grupos, David Duke, que fue líder del KKK, había asegurado el sábado en Charlottesville que la manifestación, organizada bajo el lema de “unir la derecha”, representaba un punto de inflexión. Estamos decididos a recuperar nuestro país, vamos a cumplir las promesas de Donald Trump”.

Duke ha sido también uno de los pocos que ha considerado que el presidente, que tiene en su equipo a agitadores de la derecha radical como Steve Bannon, Stephen Miller y Sebastian Gorka (vinculado a un grupo nazi en Hungría), les había atacado con su declaración de condena: “Recuerde que fueron los americanos blancos los que le pusieron en la presidencia, no los izquierdistas radicales”, le ha escrito en Twitter.

Capuchas fuera

La protesta de Charlottesville era la mayor convocada hasta la fecha dentro de una ola de manifestaciones similares de extrema derecha organizadas en diversos puntos del sur del país alrededor de la retirada de símbolos y monumentos de la Confederación, el bando proesclavista derrotado en la guerra civil estadounidense. En todas ha habido enfrentamientos entre los extremistas blancos y contramanifestantes, entre los que ha habido algunos radicales antifascistas, pero la violencia no había llegado hasta los extremos de este sábado.

Las tensiones empezaron el viernes, cuando los supremacistas blancos hicieron una vigilia en el campus de la Universidad de Virginia en la que llevaron antorchas (despertando los ecos de los peores linchamientos del KKK) y lanzaron eslóganes racistas y nazis como el “sangre y tierra”.

El sábado por la mañana, con los mismos mensajes y símbolos de odio y con emblemas de la campaña de Trump, acompañados por paramilitares fuertemente armados, volvieron a tomar las calles, dispuestos a realizar la manifestación prevista en el parque de la Emancipación, de donde el Ayuntamiento ha decidido retirar la estatua del general confederado Robert E. Lee. Antes de llegar hubo enfrentamientos con gases lacrimógenos y golpes entre los racistas y grupos de contramanifestantes y el gobernador decidió declarar el estado de emergencia y prohibir la manifestación.

Fue cuando los diversos grupos empezaban a dispersarse cuando el coche conducido por Fields arrolló a varios de los contramanifestantes. Por la noche en todo el país se organizaron vigilias en honor a los fallecidos y heridos en Charlottesville.


LA RUTA A GUAM

Jorge Gómez Barata

En el centro del Océano Pacífico, de unos 165 millones de kilómetros cuadrados, se encuentra la isla Guam, un territorio de 550 kilómetros cuadrados, distante 2,600 km de Filipinas, 3,423 de Hong Kong, y unos diez mil de San Francisco. Desde Pyongyang hasta Guam, a unos tres mil kilómetros, un misil a 8000 kilómetros por hora, demora unos 22 minutos.

Desde el punto de vista operativo, el adversario deberá determinar no solo el momento del lanzamiento, sino su dirección. De ese dato dependen tres acciones probables: (1) Observar. (2) Interceptar (3) Contratacar. Algún día puede ocurrir que un ensayo se confunda con un ataque y sea ripostado. ¿Cuándo será? ¡Es cuestión de tiempo!

A la voluntad política, las razones, o las sinrazones que tenga un país para lanzar un ataque atómico con misiles balísticos, es preciso añadir un grupo de problemas, que a lo largo de los años las grandes potencias han resuelto, pero que un debutante como Corea del Norte debe poner a prueba. 
 
CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Asumiendo que Corea del Norte dispone de misiles capaces de alcanzar algunos puntos del territorio de los Estados Unidos (Alaska, Guam y Hawai), quedan varias incógnitas:

¿Habrá logrado ese país reducir el tamaño de una bomba atómica hasta convertirla en una ojiva, cuyas dimensiones y peso permitan acoplarla a la cabeza de un misil?

Aun contando con una alta eficiencia tecnológica, para acertar un blanco de 48X13 kilómetros a tres mil de distancia, es preciso asumir las variables de un móvil sometido a la influencia del viento, la temperatura, las propiedades mecánicas del mar, y la derivada incorporada por la rotación del planeta. En casos así, para asegurar la operación, suele dispararse más de un misil. Corea dice que empleará cuatro, lo cual aumenta sus posibilidades.

A todo ello se añade que cada segundo que el misil permanezca en el aire está expuesto a los sistemas anticoheteriles ubicados en Corea del Sur, Japón, y a bordo de los buques en la zona y en Guam. Todo ello sin contar la reacción de Rusia y China, que como se sabe no están interesadas en un conflicto nuclear en sus fronteras, y pueden dar baja a cualquier misil.
   
Un elemento de naturaleza militar es el del número de misiles con cabezas nucleares de que dispone Corea del Norte. Unos pocos sirven para una demostración, pero no para una guerra con Estados Unidos, que dispone de decenas de miles.    

Un dato significativo son los anuncios de Corea del Norte acerca de la posibilidad de atacar a Guam, con lo cual renuncia al factor sorpresa. Ateniéndonos a la regla de que: “Guerra avisada no mata soldados”, se trata de un elemento de distracción o de un “farolazo”.  

En cualquier caso, no se necesita ser experto ni estar al tanto de las correlaciones de fuerza para comprender que Corea del Norte puede hacer daño a Estados Unidos, pero no vencerlos ni destruirlos, lo cual al revés es absolutamente posible y provocaría una masacre de enormes consecuencias. La única posibilidad para Corea del Norte de ganar esa guerra es evitándola. Instarlos a semejante aventura es criminal. Allá nos vemos.  

La Habana, 11 de agosto de 2017

  *Este artículo fue escrito para el diario “Por Esto”. Al reproducirlo o citarlo, indicar la fuente.

Repudio en El Salvador a injerencia de EE.UU en Venezuela

FMLN de El Salvador rechaza amenaza de Trump contra Venezuela

San Salvador, 12 de agosto de 2017 (Prensa MPPRE).- El partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador expresó su rechazo a las agresivas declaraciones del presidente de los Estados Unidos  en relación a la República Bolivariana de Venezuela.

En un comunicado firmado por la Comisión Política del partido de izquierda centroamericano, el FMLN reitera su histórica posición de que las relaciones internacionales entre países deben mantenerse en el contexto de lo señalado por la  Carta de las Naciones Unidas y las normas del derecho internacional, con respeto absoluto a la autodeterminación y soberanía de los pueblos, así como a la independencia de los Estados.

“En el caso concreto de Venezuela, declaraciones como las del presidente de los EEUU resultan inútiles para fomentar lo que cualquier gobierno, partido y pueblo debe promover ante un país en dificultades: la pronta y pacífica solución de sus desacuerdos por sí mismos. El Salvador y nuestro partido es, en ese sentido, una voz lo suficientemente autorizada para afirmar que con el diálogo todo acuerdo es posible”, reza el comunicado.

El FMLN condenó la postura del máximo representante estadounidense y expresó su apoyo y solidaridad al pueblo y gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, encabezado por el presidente Nicolás Maduro, quienes “trabajan día a día para resolver sus propios conflictos internos, apegado a sus leyes y sus instituciones, con la dignidad que les caracteriza como hijos e hijas de Bolívar y Chávez”.

Por último, hicieron un llamado a la comunidad latinoamericana e internacional a pronunciarse de manera firme y clara en contra lo que calificaron como “verborrea belicista” que, a su juicio, “pretende escalar a nivel de conflicto internacional problemas que corresponden exclusivamente al ámbito interno de Venezuela”.


(Prensa Latina/Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en El Salvador)

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Antonio Núñez Aldazoro
Consejero (Educación, Cultura y Comunicación)
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